Cinco mil metros

Me encantaría que criaturas marinas
a más de cinco mil metros de profundidad
te mostraran lo increíble que es la vida
Me hubiera encantado que hubieses dedicado tiempo
a observar a los cangrejos, a los caracoles, a los bichos
que nunca me enseñaste a acariciar.
Necesité unas tantas veces que me cogieras del pellejo del cuello así como las leonas con sus crías como las gatas con sus gatitos para guiarme
en este mundo que se ríe de las enfermedades sin cura certera, de los remedios naturales como la marihuana.
Me encantaría haber oído palabras de bienquerencia tuyas no aprendí
a decirlas siempre te esperé con la punta de la lengua en el paladar
para corresponderte enseguida pero no lo hiciste
Solo una vez me recordaste:
Quiero demasiado pero no sé amar,
no sé amar porque quiero demasiado
Tal vez olvidaste las cosas sencillas: respirar aire campestre
beber gazpacho
besar a tus hijos en la frente
escalar un árbol tallar nuestros nombres en el árbol
dejar tu historia en el árbol de las ninfas dormidas
que guardarán en su memoria estas tardes
infinitas de agosto livianas como la hoja corroída lentamente
por la oruga del tiempo
Quisiera cultivar los buenos hábitos como cocinar cantando o manchar
de barro las nuevas botas de agua jugando a la gallinita ciega
pringarme las manos de este elixir tan parecido a la vida
cuando me alimento de remolachas sin cubiertos,
como cuando devoro tu mirada como si no existieran los modales
Quisiera cultivar los buenos hábitos en vez de hallar consuelo
de tontos en el hachís
en el acetaminofeno del día después de perder
el conocimiento bebiendo tratando de evocar a las musas verdes cálidas,
en vez de los transgénicos y los psicoestimulantes y los grandes almacenes
en vez de todo, todo esto, que nunca podrá desaparecer
porque se adhiere como una garrapata al alma y la perfora como una plaga de topos que matan hincando el diente con sosiego, que taladran
hasta el fondo y no encuentran nada
En vez de todo esto querría sentarme en el sillón viejo de unos abuelos, pensar que no puedes alcanzarme porque soy un halcón de las Américas una cigüeña un cisne que sabe revertir el tiempo, retroceder las olas mar adentro, habitar en lo más alto de los campanarios, emigrar hacia la tierra más brillante y fértil y hermosa para empezar de nuevo volver, volver, volver y hacerte saber lo increíble que es existir a más de cinco mil metros de profundidad, donde no pueden llegar los pregoneros con las malas noticias ni anuncian las farmaceúticas enfermedades raras, ni las patrias se declaran en estado de guerra, donde morirse significaría coronar el cuerpo donde reinó la vida.

Ruby

3 monet-poplars-on-the-river-epte 1891 National Gallery of Scotland, Edinburgh

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Parto

Duró lo que dura un embarazo en mayo
Parecía que todo esto iba a desaparecer como un sueño largo parecido a la infancia interrumpida por un machete lleno de la cal de las alcantarillas donde vertí mis primeros besos
este delirio tan real cuidado hasta el detalle
Algunas veces pensé este pintoresco escenario de pueblo siempre anclado al mar pero que levita en el espacio donde no cabe el miedo ni la esperanza este pueblo casado con el viento que cuanto más se hunde en el pozo de las vacas muertas más brilla más asciende al centro de la tierra con un fulgor misterioso tan lleno de vida que podría confundirse con un trazo de la inmensidad de la muerte, este pueblo maldito acabará siendo engullido por su propia fuerza gravitatoria
Y luego de especular en Bolsa luego de perder dinero y llorar por ganarlo y gastarlo para comprar más tabaco y todo sea ganar y fingir que aquel es tu sitio esto de apostar en los partidos todo es ridículo un día te acordarás de la mantequilla, de la nariz húmeda de los canes, de tus dioses, de la floristería y la bisutería y la panadería y de todos los sitios donde una vez te quisieron.
Pero tú querrás saborear la china imperial, probar el basmati, la dolce passione, el adiós de los aborígenes, destrozarte en california beach, querrás colocarte en la aureola boreal, repetir merci hasta que deje de tener sentido y decirte que la soledad es una silenciosa declaración de amor al mundo pero lo cierto es que es un acto de individualismo como el suicidio pasivo sin embargo tardarás tanto en darte cuenta que volver parecería un desesperado acto de supervivencia por rescatar un ápice de algo puro en ti, en los sitios donde creciste sin tú saberlo.
Este lugar que es extraño y es auténtico desafía las leyes de la Física las vulnera todas se ríe de ellas hasta no poder evitar la carcajada, este lugar del que reniegas te ama, no conozco otra verdad sino esta, no me interesa otra mitología ni fábula ni religión sino este parque, clavado, esperándote trescientos años, solo para que regreses con la certeza de que nace por ti y de cierto modo tú por él en cada momento en el que averiguas sin querer que este lugar es más bien tiempo, es más bien un ciclo, que no es de tierra ni de mar de nada sino de un farol en mayo que atrajo a todos girasoles hacia un mismo punto de luz oxidada en un espacio que se comprime y comprime hasta el parto

Eco

Hace tiempo que los años nuevos parecen intrusos son tan extraños
como la pesadilla de un precipicio vacío y nada
como ver los colores esta vez sí tan brillantes
Para el corazón esto es un chicle de mascar
la espera aguardando sin ganas el día en que un sindiós
muerda la pieza de fruta prohibida
Es tan arbitrario el devenir del tiempo muy poco auténtico
demasiado injusto para el resto
Una vez tuve diez once luego doce y trece y seiscientos
catorce y tres mil millones de ánimas orantes
de todos para todos vosotros que no debería amaros y sin embargo
con esta fuerza bruta tosca pero
juro que sobre todo sincera
lo hago
No quisiera encontrarme en esta posición
priviligiada en la que observo con
mirada clemente cómo devoran vuestras
tripas
mientras me cuelgo del balcón
arranco las cortinas
pinto las paredes con la luz de los viejos días y lavo mi cuerpo de culpa y pecado hasta la redención. Hace tiempo que los años nuevos parecen intrusos son tan extraños
como lombrices en el estómago y nada
como este hambre feroz de sufrir
por Dios
cuando quiero guardaros en una parte del mundo tan recóndita para que no hagan de vuestro nombre un efecto colateral de la eterna pugna por rozar con la punta de los dientes el elixir
Que tuve cinco seis siete luego ocho y nueve años y ya erais miles en mí cantando marchando alimentándoos sois ahora todos con vuestra piel vuestro profeta y vuestro sexo
quienes latís exactos en este momento
Será primero el ruido de los pueblos
y cuando llegue el aciago final
continuará retumbando el eterno eco de nuestros tiempos

Los campos silenciosos

Quién te dormirá en la mecedera de los cuerpos celestes
Quién te explicará de nuevo cómo distinguir el azul del amarillo
cómo cerrarías los ojos antes de morir me pregunté anoche
cómo podría parirte el mundo esta vez sin tanta sangre
cómo traerte de vuelta cómo alimentar al difunto
cómo tirar las armas al suelo
Si solo hubieras sabido…
Quién procuraría embalsamarte tiernamente como untar mermelada en el pan recién hecho
algunas veces pensé tu corazón era arcilla muy caliente
Un asesino tímido y psicótico un juego veo veo
mis manos que son más bien escaleras de caracol dentro de los rascacielos que conducen a campos silenciosos bañados por fugaces soles
Quién me acunará hasta la entelequia o el despertar profundo en la mecedera de los cuerpos celestes
Oigo hablar a la tele y a los pájaros como quien realmente oye la tele y los pájaros
como quien oye pasar volando la vida
mientras pone la tele y escucha a los pájaros
En los grandes cadáveres fosilizados de antiquísimas ballenas
me contaron podrías encontrar una clepsidra y romper el tiempo
antes de que te mate como lo haces tú cuando pones la radio y te pasas las horas en la cocina mientras
las telarañas de lo que creías olvidado se deshacen y el colibrí de tu tórax se acostumbra al hambre pero tú piensas en el abandono en marcharte en desaparecer tú te preguntas
Quién te quitó la vida quién te arrancó la razón si no fui yo si no soy yo
Quién te dormirá en la mecedera de los cuerpos celestes cuando se consuma tu cuerpo y ya no queden geranios ni analgésicos ni manteles de cuadros nada salvo tú y el cielo
Quién te abrirá los ojos desde muy dentro para acunarte allá donde vayas, a lo lejos

Epistula muta

Un pozo pétreo dice que el otoño no ha llegado que la clemencia es un cartón oscuro muy húmedo.
No podrías beber del Leteo aunque sacrificaran como cabras al alba a toda tu famlia sé que continuarías bebiendo de las ubres de tu dulce infancia porque esto es lo poco que tienes esta es tu vida, todo esto.
Una casa azul en la barriada de las adosadas blancas dijo una vez renegar de la muerte ahora sería como no haber vivido nunca, nunca y eso sería una lástima.
Despertaría el canibalismo entre los los vivos con tal de sacarte de esta bola de cristal nevada, ojalá decirte que esta carne tuya tan rosada tan amada y tan sufrida es cárcel y es mentira, ojalá decirte que serás el agua de las cigüeñas, el viento favorable de los jinetes, el abono de un huerto que siembra la paz,
que permanecerás como tierra fértil y mojada pero no será tu triste nombre el que anuncie la alborada.
Esta bola de nieve cristalizada! tan ridícula que juraría haberme reído, a sabiendas de que me postraría ante este dios que ya conozco como Juana la Loca velando el cadáver de Felipe el Hermoso por un solo retazo de clemencia

Prenatal (no vale esta pena)

Si conservara alguna imagen de ti
sería cuando de niño espantabas a las palomas
con la vergüenza revestida de cachemir
Si conservara alguna imagen de tus rizos de niño de tus raíces sangre
a lo mejor esto tendría mucho más valor del que ahora pudieras darle
Deberías haber desollado a las ovejas cuando nadie estuviese mirando
para comerte tú solo este juicio final venido de los cielos subterráneos
con un chillido tan
ácido que jamás podrías
escucharlo y parte en mil los cristales
que no conocieron el limón de tu boca ni tus largas oscuras pestañas
Tus oscuras pestañas negras
Recogería todos los gorriones que cayesen del tejado para que tus manos
supieran qué significa que se te queme el paladar
porque engulles de golpe un corazón recién parido
que si acaba por morir te arrastrará consigo
Imagínate un corazón de golpes de sangre coagulada de toro un corazón justo como el tuyo pero más grande y más viejo y más cansado de llorar a las moiras en los almacenes de tus vísceras
porque te dieron la vida y yo haría atrocidades con tal de mantener intacto el tul de tus inocentes ojos pardos porque te amo hasta la terminación del nervio ciático
aunque no sepas entenderlo
porque juegas con las palomas y te pienso cándido
en este mundo de drogas frías y duras guerras tan necias que no me importan
Porque he engullido tu corazón de un solo bocado y tienes el mío en un puño de acero inoxidable
e intento disfrazarme de todo lo bueno que aún florece en la tierra para que pienses que esto merece la pena pero a manos de los hombres tu coraza se fundirá de la misma forma que lo hacen estas palabras tempranas entre mis dientes
que no valen esta pena ni ninguna si no llegas a ver la luz
Mantenerte en la oscuridad será como haberte guardado para siempre en el lecho de aquello que perdura más allá de la imagen y lo tangible más allá del tiempo que se derrama perezoso como un bote de tinta sobre tu imagen
Ojalá nunca conozcas al necio del hombre ni a esta costumbre de escribirte cuando te digo que
ojalá jamás sepas que comprender esto no vale la pena

Esa canción hortera del verano

A veces soy el sacrificio
involuntario del cerdo
y otras el corazón de la cucaracha
Si soy entonces una nevera vacía
para qué me enfrío por dentro
Seré las perlas robadas del
arrecife para que luzcan en el
cuello de la jirafa
o los inagotables haikus
primaverales del Japón
Pero podría haber sido sábanas
tendidas al viento en los
vecindarios que tienden a olvidarse
con rapidez
Nunca fui esa canción hortera
del verano que tanto gustaba a
las faldas locas ni los bañadores
de lunares en agosto
He sido rata en ciudades de luz
verde neón rosa fucsia bombillas magenta
Seguí siendo póker cuando
me hice crupier
sigo siendo carne blanda y rosada y siempre tierna como esta canción pero soy un matarife hermoso y alcohólico
y aunque debería haber asistido
a todos aquellos funerales
de los que dije estar muy enferma
para no acudir
Lo cierto es que soy
enfermedad en mi cuerpo
que soy rabia en el sonido blanco
de una calma mordisqueada
que soy la pedrada al pájaro de las iglesias aunque sea mentira
A veces soy el sacrificio
involuntario del cerdo o de Isaac soy la ofrenda a Dios yo me llevé a la montaña soy yo quien se mata por el padre y el cordero
y por eso me amo
a mí y a este poema
que ahora lentamente asfixio
Porque amar es esto 
Porque amar exige sacrificio

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